LA CIENCIA EN ESPAÑA NO NECESITA TIJERAS

7 10 2009

Como ya sabréis, o como mínimo sospecharéis, yo no soy muy de adherirme a iniciativas. Pero hoy voy a hacer una excepción. Voy a sumarme a este “La Ciencia en España No Necesita Tijeras” porque por lo visto es la única forma de que tú o yo podamos mostrar lo que nos indigna y hacernos eco de una situación contextual inmediata totalmente bochornosa. Está claro que la democracia no funciona (y hace siglos que no funciona), que aquí mandan los de siempre y son tíos gordos que fuman puros y llevan gafas de sol horribles, y que muy pocos o ninguno están interesados en que el mundo se mueva hacia adelante. Aun así, tú y yo tenemos a Internet. Y eso gracias a cierta ciencia.

Me adhiero a este asunto, y espero que éste pueda realmente provocar una reacción, porque soy uno de esos tíos cándidos que ponen su fe en el convencimiento de que en alguna de las páginas de los libros escritos por doctores en disciplinas cuyo sólo nombre causa vértigo al lector medio de la trilogía Millenium, encontrará de una maldita vez una explicación a TODO.

Porque quiero ver el día en que alguien me ofrezca la posibilidad de salir a darme una vuelta por el espacio a un precio módico, y sería bonito que ese tal alguien hablase castellano.

Porque al ser humano, a estas alturas, ya no le corresponde estar en la fase infantiloide en que está y hace una buena temporada que debería haber empezado cierto tipo de evolución. Evolución que no precipitará ningún cura, monje, rabino, ni vendemotos varias, ningún banquero ni político interdependiente de éstos, ningún charlatán contracultural con pantalones de pana, sino la clase científica en general, y aquellos expertos con suficiente imaginación, cojones y libertad de movimientos en particular.

Porque ayer mismo conocí a una chica a la que, por recortes presupuestarios, no le han renovado el contrato de investigación, y me contaba que lo peor es que ahora no puede tener acceso a los robots de unos experimentos con androides que estaba llevando a cabo un colega. (¡Robots, por el amor de Dios! ¡Todo el mundo debería tener libre acceso a sus propios robots!)

Porque quiero, o más bien exijo, el futuro que me prometieron.

Porque sin Ciencia, no hay Ciencia-Ficción. Y entonces sí que estaremos jodidos. Apaga y vámonos.

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REFUGIO DE LA NUEVA VANGUARDIA

29 09 2009

Un poco como compensatoria al post dedicado a las perlas del brillantísimo (not!) Vicente Molina Foix, descubro por ahí una preciosa columna de Andrés Gomez Bravo en la que, a propósito de que el dibujante Gabriel Rodríguez haya sido galardonado con el último premio Walt Whitman, por encima de poetas y escritores varios, y además en gran parte por culpa de un cómic de terror lovecraftiano guionizado por el hijísimo Joe Hill, dice cosas como ésta:

“Si las series de TV son la novela para los lectores del siglo XXI, el cómic es el refugio de la nueva vanguardia. Así como la poesía protagonizó una revolución a principios del siglo XX y el rock conmocionó los 60, la novela gráfica carga hoy con pólvora subversiva. No es un género masivo, pero es una de las artes más influyentes: del cine a la televisión y de la novela a la plástica, el cómic está cambiando la manera de mirar y leer el mundo.”

Afirmación ésta con la que estoy más que de acuerdo, por supuesto.

La columna entera, aquí.





MÁS PAPISTA QUE EL PAPA

22 09 2009

Por si alguien dudaba acerca de dónde está el calibre que marca lo que es ser más papista que el papa, si alguien quiere saber qué pasa cuando alguien que no tiene ni puta idea de un tema opina sobre él, si alguien quiere ponerle cara a la palabra “rancio”… Ahí está Vicente Molina Foix hablando de cómics:

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Via Es Muy de Cómic.

(y yo me pregunto: ¿debajo de qué piedra ha vivido este hombre los últimos treinta años?)





AUTORIDAD

19 09 2009

Hace unos días ya que quiero escribir algo aquí sobre esas “reformas educativas” que tanto se mencionan en los periódicos últimamente, ésas de dos pasos atrás y todos en pie cuando llega el profesor y el usted y, a la que se les vaya un poco más la pinza, el brazo en alto y el cara el sol y la regla en las yemas de los dedos. El problema es que yo soy más de desobediencia civil y faltar al respeto a quien no se lo ha ganado y quemar pupitres, por lo que no sabía muy bien cómo enfocar el asunto. Por suerte, a mi alrededor y muy cerca hay gente mucho más lista que yo, así que mejor os redirijo desde aquí al Higroblog, en el que Maese Higronauta dice todo lo que yo iba a decir al respecto, pero de una forma mucho más sosegada y brillante.

Y, de regalo, una de esas canciones ideales para ponerse el pasamontañas, saltar la valla del colegio más cercano y repartir un poco de sanísimo vandalismo:





PORNO NOW!

17 09 2009

“A widespread taste for pornography means that nature is alerting us to some threat of extinction.” – JG Ballard

Que traducido vendría a decir: “Un extendido gusto por la pornografía significa que la naturaleza nos está advirtiendo de cierta amenaza de extinción”. Y, con esto en mente, CLICK AQUÍ.

A veces las cosas simplemente encajan. Encajan en el mismo día, encajan en la misma hora, encajan a la velocidad centrípeta del sumidero que nos lleva a la extinción. Feliz Apocalipsis, nenes.





TERROR PATRIO Y MINÚSCULO E INSECTOIDE

16 09 2009

Con la excusa de analizar a los finalistas del IV premio Xatafi-Cyberdark de la crítica de literatura fantástica, Juanma Santiago (responsable de la canónica revista Artifex, entre otras muchas cosas) se marca en su blog una más que acertada reflexión sobre el estado del género de terror en España. Acertada e interesante, en tanto que en ella plantea que quizá se están sentando las bases para una forma propia de literatura “de miedo” patria; según el señor Santiago:

(…) el nuevo terror español (al menos, el que entra en el listado de finalistas de esta edición del Xatafi-Cyberdark) no es un terror de dimensiones descomunales. No encontraréis en él grandes catástrofes cósmicas, ni profundos surgidos de los abismos marinos. No; los verdaderos protagonistas de este nuevo terror, de este spanish gothic, son gente como vosotros o yo, personas normales que se ven envueltas en líos no excesivamente descomunales en términos cósmicos, pero no por ello menos trascendentales para ellos. Es más, parece haber un nexo común en todas estas historias: la causa o la consecuencia de los males de estos personajes, el hecho terrorífico que sirve de detonante en la mayoría de las historias suele tener apenas unos milímetros de longitud, seis patas y alas.

Y la verdad es que estaría bien que todo lo postulado en ese artículo fuese así, tal cual se cuenta, porque he leído a casi todos los autores que en él se mencionan y, sí, me parecen lo más interesante que hay ahora mismo en el panorama del género patrio, y porque uno es así de cándido y me gusta fantasear con buenos autores haciendo algo distinto, original y propio, por minúsculo que sea, y recibiendo justo reconocimiento por ello, y porque es excitante estar en la primera línea de trincheras mientras algo embrionario, primitivo, una semilla de lo que podría llegar a ser, se fragua. La cosa se mueve (parece), y eso mola.





LA BARCELONA SIN MADRE

27 06 2009

La Barcelona sin madre no tiene raíces, flota a la deriva entre el smog y el sol de julio y la mierda de paloma.

La Barcelona sin madre es una fulana que tiene muy poco de femme fatale y muy mucho de arrabalera de polígono tamizada por un par de rolletes con algún que otro yonqui, allá en los ochenta, cuando todo, en general, era aún joven pero ya no tanto, por más que los policías de la estética se empeñen, a lo Pretty Woman, en demostrar lo contrario. “No eres la verdad”, cantó Roy Orbison mientras tuvo sentido, antes de que llegaran los maletines de los productores y los zorrones de boca enorme a mearse en sus canciones.

La Barcelona sin madre, la del futuro que es ahora, tiene tanta verdad como madre (valga la doble redundancia), ergo, ninguna. Dios sabe que yo mismo he intentado encontrarle alguna de ambas. Por eso sé de qué hablo. Al escarbar bajo la superficie de esta ciudad, lo único que aflora es más superficie.

Batman nunca, nunca, nunca jamás saltará de azotea en azotea buscando al Dragón por estos barrios que se asoman a la ventana de mi estudio; pero a alguien se le ha ocurrido la brillante idea de usar de nuevo los cómics para engañarnos, y ahora tenemos la silueta del Caballero Oscuro, recortándose contra la Sagrada Familia, en cada kiosco.

Superficie.

No pienso leer ese estúpido panfleto, más que nada porque estoy convencido de que en ningún momento se mostrarán cosas como lo que está pasando fuera de plano en la mismísma ilustración de la portada: un grupo mestizo de inmigrantes, universitarios, sintechos y parados se pelea por llevarse la mejor pieza, no demasiado podrida, en la rapiña de ahora que son las nueve y Caprabo ha cerrado y los reponedores sacan los contenedores de artículos perecederos a la calle.

Y esto es lo que nos dejó la Barcelona olímpica, la que culminó hace apenas un par o tres de años con un Foro de no sé qué hostias, Portal del Ángel como una milla verde para pijos y la Rambla del Raval, la ominosa y ofensiva a demasiados niveles como para especificarse aquí Rambla del Raval. Cirugía estética Urbana.

Superficie.

¿Sigo?

Hablábamos antes de los ochenta: turisteo canalla de Barrio Chino y Makinavaja; deje usted aquí su cartera y disfrute de una verdadera aventura de peligro controlado y subida de adrenalina de fin de semana, cicatrices ideales que mostrar a los nietos. Algo de esto aún queda: es costumbre entre jóvenes parejas de veraneantes extranjeros el aprovechar las vacaciones pillando una puta subsahariana en las Ramblas para llevársela al hotel y así cumplir con esa espontánea fantasía alcohólica de trío irrealizable en el país de origen. ¿El precio? Dos de cada siete veces, por lo que cuentan, la puta acaba cobrándose la propina en forma de ordenador portátil expropiado, cámara digital prestidigitada y al bolso, cheques de viaje escondidos en las botas de caña alta. Sexo y Robo igual a Aventura. Como en una teleserie.

Superficie.

Buda enseñó: no creas en algo sólo porque alguien supuestamente sabio lo dice. No creas en algo sólo porque es una creencia generalizada. No creas en algo sólo porque los antiguos textos lo dicen. No creas en algo sólo porque se supone que es mandato divino. No creas en algo sólo porque alguien más lo cree. Cree sólo en aquello que tú, por ti mismo, pruebas y juzgas como cierto.

Esta mañana, asfixiado de calor en esta Barcelona sin madre y sin baterías de coche disponibles a menos de veinte minutos de donde me encontraba atrapado, esperando a siete calles de la Avenida Gaudí, he visto a Batman sudar bajo su funda fetiche de cuero, con la cintura escocida por el roce del cinturón y las botas militares llenándole los pies de ampollas, y he decidido creer más en esto:

…que en esto…

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…Lo cual es triste a rabiar y lloraría por ello, pero es que el verano, para la gente de frío y noche y escarcha como yo, no representa tanto una estación de amores naíf y fiesta, como de pequeñas decepciones como ésta que todos vosotros, algún día, acabaréis pagando caras, cabrones.

Buenas noches.





ATRAVESANDO LA PANDEMIA JUNTOS Y PEQUEÑOS

29 04 2009

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Si es verdad lo que las siete trompetas del telediario anuncian, quiero recorrer la discontinua hasta la fractura última en compañía de Bob Dylan, porque en su último disco, el último de su última época, la oscuridad huele y un acordeón reinventado abre un vórtice en el final de los tiempos que es un sumidero, otra definición de “Antifuente”, por cierto, capaz de arrastrar a un estado preverbal en el que los príncipes vuelven a ser príncipes, los fortines de cartón después de la puesta de sol en una tarde de primavera cualquiera vuelven a ser castillos, alcázares inexpugnables a los gritos de mamá en los que soñar con amantes futuras y aventuras que sólo nos atreveremos a plasmar en papel una vez el ciclo se reinicie, volvamos en piloto automático hacia el colapso y lleguen las facturas que el mal rock n´roll nos debe -y en una onda herziana a cuatro colores, alguien grita: ¿sabéis qué? hace mucho, antes de los tiempos de internet, un chaval llamado Robert Zimmerman dijo “a la mierda con todo, voy a ser el hombre que sueño ser; voy a convertirme en alguien completamente nuevo y a escribir sobre el fin del mundo, porque es lo único de lo que vale la pena hablar”-.





VOSOTROS CARGÁIS, NOSOTROS CARGAMOS, ELLOS CARGAN

20 03 2009

“Los legisladores que han autorizado esto, hace unos años corrían o decían que corrían delante de los grises. Sólo espero que los chavales que corrían ayer no sean los legisladores de mañana.”

El caso que estas palabras han salido de la boca de alguien que acaba de finalizar sus estudios en la misma facultad que ayer los Mossos d´Esquadra, esa para-policía pintona que tenemos en Catalunya, desalojaron con, desde luego, mucha más saña y tesón que los que aplican, por decir algo, a la investigación interna de los montones de acusaciones de malos tratos en el interior de sus comisarías que se acumulan día sí y día también.

El caso es que esta misma fuente (vamos a ponernos periodísticos aquí), pregona que muchos se lo merecían. Que la mayoría de los que estaban en el desalojo, plantándoles cara a los antidisturbios y blandiendo en alto sus cuadernos, al grito de: “nosotros tenemos libros, ¿vosotros qué tenéis” (consigna declamada en perfecto catalán con precioso acento de Pedralbes, dicho sea de paso), son gente que se caracteriza, precisamente, por no haber abierto un puto libro en toda la carrera, chavalines con su pose neo-hippie a cuestas, la de “anarquía y cerveza fría”, esos que babean con las portadas de FHM pero no les queda más remedio que acostarse con chicas de sobacos peludos mínimamente afines a la ideología-de-ligoteo a la se han visto obligados (por falta de inteligencia, de autoestima, de presencia, de lo que sea…) a adherirse. Dice mi fuente, como un paréntesis que es más bien un punto y aparte, que una de las personas que acampaban en la ahora infame facultad es la hija del mismísimo Aleix Vidal-Quadras.

Llegados a este punto, tengo que darle la razón a mi fuente. Puede que se lo mereciesen, después de todo. ¿No sois estudiantes “en lucha”? Pues luchar, básicamente, consiste en partir y que le partan la crisma a uno muchas veces. Atención, sin embargo, aquí, al condicional. “Puede” que se lo mereciesen. Sobre esto, cada cual tendrá su opinión. Y espero que la mía haya quedado más o menos clara.

Pero uno ve las imágenes de la televisión, que luego confirma en tres o cuatro sitios de Internet “de confianza” (esto es el siglo XXI, colegas; el que se queda con una sola versión de la historia, hoy, es porque es directamente gilipollas), y ahí tenemos a un crío de diez años con la barbilla abierta a golpe de porra, a un periodista sangrando, a una familia que pasaba por allí, papá, mamá y los niños, acorralada y muerta de miedo, a otro periodista sangrando y, espera un momento, otro periodista herido más… Uno ve a los agentes de policía antidisturbios, con las porras bien duras y los ojos inyectados de lujuria y ese meneo pélvico con el que acompañan cada golpe… Uno recuerda que una vez se estuvo documentando, y ya se escandalizó entonces de que las pruebas de acceso a los Mossos d´Esquadra fuesen muy duras en lo físico pero muy poco en lo intelectual, gracias a lo cual uno ve ahora a los Mossos como skinheads medio retrasados, pero guapos y en forma, utilizados como herramienta de una política que ni comparten ni entienden (cierta tarde, oí de pasada a un Mosso decirle a su compañero “¡Nah!… que les den a esos putos catalufos”, después de haber atendido a una pareja de catalanitos de pro que pedían indicaciones para llegar a la boca de metro más cercana). Y no hablemos del miedo atávico y nada accidental al que apelan esos uniformes perfectamente diseñados por las cabezas pensantes del “govern”…

El caso es que éste es de esos asuntos en que, a pesar de tener la borrosa certeza de que TODO está mal y sentir la necesidad de escribir al respecto, el que escribe acaba por enmarañarse en lo relativo. Mientras una parte de él clama “¡Sedición! ¡Sedición!” y propone ir a la guerra, de verdad y sin chorradas, ir a la guerra y que los estudiantes a los que el Plan Bolonia va a joderles el asunto a base de bien (los que son, y los que serán) asalten comisarías y hagan volar por los aires coches patrulla, y que la policía se militarice y secuestre y encarcele a los disidentes como presos políticos, otra parte se encoge de hombros en un que les den a todos y, total, cualquier día de estos habrá otro partido de fútbol importante y todo se olvidará, y una tercera parte se caga de miedo porque los relativistas como él, los descreídos como él, los panolis con la boca demasiado grande y acceso a un teclado y una red de datos como él, son los primeros en caer cuando estalla un conflicto abierto y la cosa se pone seria. También hay una cuarta parte, que se empeña en defender que las cosas se harán de forma civilizada y que habrá una investigación interna de la policía y una declaración de repulsa de lo acontecido por parte de los poderes fácticos y que los estudiantes, al menos, tendrán algo chachi que explicarle a los nietos; pero esa parte, aunque acierte a veces en sus predicciones, se equivoca de plano en la mayoría, así que el que escribe le baja el volumen al mínimo y sigue tecleando, no vaya a ser que nos acusen de ser políticamente correctos.

En definitiva, todo esto no es más que otra opinión innecesaria al respecto de lo que pasó. Y es parcial, claro que sí. Y no conduce a nada (o sí, dependiendo de cuánto hayáis decidido leer entre líneas o, directamente, malinterpretar). Y es que el hecho que ha “conmocionado a la opinión pública” es tan simple como que ver a hombretones armados e idiotas, cargados de órdenes, razón o no, apaleando ya no sólo a manifestantes idiotas, cargados de consignas vacías, razón o no, sino también a civiles y a la sacrosanta condición de comodín de los representantes de la prensa, es un montón de mierda que se aleja demasiado de esa idea de plástico, y tan preciosa como absurda, que es el estado del bienestar, la democracia y el consenso. Da rabia, da miedo, o pone cachondo, pero desde luego no debería dejar indiferente. Si es así, ya podemos ir haciendo las maletas, porque nos vamos todos a tomar por el culo, silbando de cabeza al infierno, pero ya.





EL MANICOMIO ARMADO

6 03 2009

Contemplando la mortalidad ajena como una secuencia de unos y ceros. Circuito abierto y circuito cerrado y está todo tan a mano: desde el cuchillo, un poco demasiado grande para servir a una cotidiana función aparente, que descansa sin usar en el cajón de los cubiertos, a las bombas de racimo que vaya usted a saber de dónde salen porque nadie admite abiertamente fabricarlas. Digamos que hay una mujer a la que no conocías, pero que por lo visto sí te conocía a tí, a la que acaban de asesinar en un bar my cerca de casa. Dicen tus fuentes: alguien estaba preocupado porque la mujer no volvió a casa después de su turno y le pidió a una tercera persona que se acercase al bar a echar un vistazo; la Tercera Persona encuentra a la Mujer a medio degollar, con la cabeza partida sobre la barra y es una amasijo eviscerado sobre el proverbial charco de sangre. Una desagradable historia real. Los rumores, a partir de ahí, se magnifican. El asesinato ha salido en el telediario y en los periódicos, lo cual sublima el rumor y lo oficializa. Aún así, ni tus fuentes ni los periodistas tienen ni puta idea de lo que ha pasado. Siéntate a reflexionar: ¿habías oído hablar alguna vez de la Mujer? Creo que no… si la llegaste a conocer, fue durante tu periodo cubista, el de las borracheras suicidas y los malos polvos con la que ahora es una ex a la que incluso por aquel entonces te daba pereza guardarle rencor… ¿No están todas estas calles repletas de putas cámaras de vigilancia (en el banco de al lado, en la fachada de enfrente, sobre el cruce de calzadas, en la farmacia de un poco más allá)? Sí, pero nadie ha visto nada… Como dicen: pueden sembrarlo todo de videovigilancia, pero no pueden evitar que los encargados de mirar al monitor se dediquen a jugar al Doom o hacerse pajas en lugar de hacer su trabajo… ¿Alguno de los sospechosos habituales de moda: violencia de género, robo desproporcionado, ajuste de cuentas? Mis unidireccionales fuentes dicen que no había problema con la actual pareja y que los que tenía con la anterior estaban ya más que olvidados, que el asesino revolvió la caja registradora y no se llevó nada… pero últimamente se ven cosas muy raras por el barrio… Está ese gilipollas que también tiene un bar y que va siempre pasadísimo de coca y gritando que le persiguen y que lleva un machete escondido en el bolsillo interior de la chaqueta… Está el anormal que apuñaló a otra mujer en esa misma esquina hace dos meses… Está el veterano de la Guerra Civil que farda de tener una Luger aún funcional en  la mesilla de noche y que se caga en Zapatero y todos nosotros, artistillas pelanas y maricones, a poco que le den oportunidad… ¿No estás divagando un pelín? Es posible… ¿No será que ayer tuviste otro ataque de ansiedad y ahora dos hechos ailados conectan y buscas un exorcismo? Es que… ¿Te importa realmente la muerte de la Mujer? ¿O es que ésta es un grumo de terror salpicado a la página en blanco en el procesador de textos de tu día a día y te toca de cerca y te altera y, en cierta morbosa manera, te lleva a una catarsis de bajo rango? Eres un poeta de mierda.

Un Jodido Egoista.

Sí, pero los egoistas y los cobardes tendemos a sobrevivir. Nuestra tasa de mortalidad es increíblemente baja y nos vanagloriaríamos de ello más a menudo si no estuviésemos escondidos y somos tan tristes y pequeños y damos tanto asco que, claro, también pagamos un precio: a veces mirarse al espejo puede ser una forma de sutil tortura que vuelve el cuarto de baño de nuestro encierro solipsista una zona caliente de escombros morales y angustia.

Qué Excusa Tan Barata.

La aleatoriedad de la mortalidad ajena es, en un tanto por ciento muy elevado de ocasiones, no tan aleatoria. Puede que no veas la pauta de unos y ceros, pero algún otro mecanismo externo, créeme, puede hacerlo por ti. Aplica un poco de sana paranoia de supervivencia y verás el barrio como territorio sitiado. Un manicomio armado por el que caminas, despreocupado, una mañana de viernes cualquiera. Todos culpables y al acecho. Vivir así no puede ser bueno para la cordura de nadie, joder.

(Por cierto: todo esto es verdad. La Mujer se llamaba Elena. Aprovecho este espacio para dar el pésame a sus familiares y amigos. Y espero que lo aquí escrito no se interprete como nada más que lo que es: una divagación subjetiva entorno a incidente cercano y que, precisamente por eso, subjetivamente, merecía algo más que una cutre reseña en la sección de sucesos de un periódico on-line)